La iglesia
La iglesia parroquial de San Miguel, es obra de varios estilos, si bien predomina el románico. Está construida en granito con las esquinas de sillería y contrafuertes en la cabecera. La planta es de cruz latina con la torre-campanario a los pies, y antecedida de un pórtico.
La iglesia comenzó a construirse en el siglo XIII, y en el transcurso de su construcción recibió influencia de otros estilos arquitectónicos: La portada pertenece al románico de transición, con pórtico cubierto. El interior es gótico dividido en dos partes por un gran arco apuntalado. El presbiterio, de estilo gótico, más rico y monumental, está cubierto por una bóveda de nervadura construida en el siglo XVI, y el resto más pobre con arcos pero sin bóvedas.
En el muro occidental hay una abertura que da acceso al baptisterio donde se encontraba la pila bautismal, labrada en el siglo XIII, hoy colocada a la derecha del altar mayor.
La iglesia cuenta con cinco altares: el Altar Mayor, el del Santísimo Cristo, el de San Antonio, el del Niño y el de San José.
En el lado sur de la iglesia está adosada la torre-campanario de xxx metros de altura. Es de planta cuadrada y fuertes sillares de granito. En su interior se asciende por una escalera de caracol de xxx pasos. Desde su altura se divisa un amplio y hermoso panorama que sobrepasa la propia llanura del río Sangusín y seguramente, esto le hizo jugar un papel de atalaya como tierra de frontera que fue durante muchos años. En los vanos superiores cuelgan tres campanas, con un peso de quinientos, trescientos y cien kilos, respectivamente.
La tradición cuenta que la campana mayor fue encontrada a la orilla del río Sangusín y que bien pudiera ser una de las campanas de Santiago de Compostela que fueron llevadas a Córdoba por los árabes y más tarde devueltas a Santiago.
No obstante, no hay ninguna base para ello, ya que lo cierto es que a lo largo de los años las campanas han sido refundidas o sustituidas al menos en una ocasión. Así, en torno al año 1741, se realizaron obras de acondicionamiento en la iglesia y la campana mayor fue refundida. En el año 1803, se encargo la fundición de las campanas, cuyo coste fue de mil setecientos reales. Y por último, en 1913 se compró una nueva campana.
A la puerta de la iglesia hay una cruz de granito que seguramente fue la última estación del Vía Crucis que se realizaba por las calles del pueblo.
En 1766, dado el deterioro que presentaba el altar mayor, el visitador eclesiástico autorizó la construcción de un nuevo altar que costó novecientos sesenta y nueve reales. El retablo del Altar Mayor pertenece al barroco churrigueresco y se atribuye a los canteros y artesanos que trabajaron en la Plaza Mayor de Salamanca, quienes tenían talleres por estos pueblos. La mayoría de las imágenes del retablo mayor son tallas de diversas épocas, destacando las de: San Miguel Arcángel, Jesús Resucitado, San Pedro, San Pablo y San Roque.
En el suelo del templo encontramos tres epitafios litografiados:
El primero dice: AQUÍ YACE EL LICENCIADO RODILLA, CURA QUE FUE DE LA NAVA//DOTADA Y PAGADA. ANNO DOMINI DE 1674//NO SE PUEDE ABRIR.
(La tumba está sellada a ambos lados con 4 sellos a modo de 4 barritas en forma inclinada////).
El segundo epitafio (encabezado por un artístico escudo pontificio; tiara y llaves) dice: AQUÍ YACE EL LICENCIADO D. THOME BERMEJO, CURA RECTOR QUE FUE DE ESTA IGLESIA Y SU ANEJO. SINODAL DE ESTE OBISPADO. FALLECIÓ A 24 DE OCTUBRE ANNO DOMINI 1704. ESTA DOTADA Y NO SE PUEDE ABRIR.
El tercer epitafio dice: AQUÍ YACE MIGUEL GONZÁLEZ DE CARNACEDO, CURA QUE FUE DE ESTA IGLESIA, FALLECIÓ EL 19 DE DICIEMBRE ANNO DOMINI 1753. ESTÁ DOTADA Y NO SE PUEDE ABRIR.
En las 113 tumbas de adultos que componen la necrópoli del templo, cubiertas por lápidas graníticas, sólo aparece la numeración correspondiente a cada una. Las tumbas al fondo del cuerpo de la Iglesia no tienen ninguna grafía. |